Cómo impermeabilizar un tejado.

Los tejados son las zonas más sensibles de una casa. Están expuestos a todas las inclemencias meteorológicas y una mala impermeabilización implica la aparición de goteras, condensación y humedades en la cubierta de la casa.

Las soluciones para garantizar la estanqueidad de una cubierta varían en función del tipo de techo que tengamos. Así, en tejados y cubiertas inclinadas se puede impermeabilizar con membrana o con placa bajo teja por ejemplo; mientras que en tejados o cubiertas planas podemos usar tela asfáltica, revestimiento impermeabilizable líquido, membranas de PVC o membranas líquidas impermeabilizantes. En cuanto a tejadillos de pérgolas y casetas las opciones son varias: teja asfáltica, tégola asfáltica, placa asfáltica, placas metálicas o placas imitación teja.

Independientemente del tipo de tejado y cubierta que posea nuestra casa, todos tendrán determinados encuentros singulares y puntos críticos como cumbreras, limahoyas, chimeneas, canalones o remates de claraboyas y ventanas de tejado. Es aquí donde impermeabilizar de manera correcta con el producto idóneo es vital puesto que puede anular cualquier otro aislante aplicado en el techo, y por tanto, dañar un tejado de calidad. Para los remates singulares debe usarse una solución que cumpla principalmente dos funciones: acomodarse perfectamente a la estructura de manera sencilla y ser un material sólido para alargar la vida útil del tejado.

Existen materiales como cintas o bandas autoadhesivas, si bien desde INALFLEX recomendamos para remates singulares en tejados única y exclusivamente láminas de aluminio con butilo auto-adhesivo. DUROFLEX es una lámina universal especialmente diseñada para múltiples aplicaciones y cualquier tipo de tejado. Fabricadas con aluminio flexible lacado y butilo para dar máxima durabilidad y otorgar una total flexibilidad y sujeción permanente. DUROFLEX es una garantía para construir, cambiar o reparar un tejado de calidad.