¿Cuándo cambiar un tejado?

El tejado es sin duda la parte más importante de una casa. Sin una buena cubierta cualquier otro elemento constructivo como paredes o cimientos quedan desprotegidos. Como cualquier material, el paso del tiempo afecta a los tejados y cada cierto período de tiempo (mayor o menor en función de las características) tenemos que proceder a renovar el techo de nuestra casa.

Cuando se acerca este momento, siempre aparece la pregunta: ¿cuál es la vida útil del tejado? Y aquí, aunque a veces pueden darse respuestas orientativas genéricas con el fin de simplificar el texto, cabe decir que un cambio de tejado variará significativamente en número de años en función de diferentes elementos:

El clima, el mantenimiento recibido por el tejado a lo largo de los años, los materiales usados y el tipo de techo: madera, uralita, hormigón, pizarra, teja cerámica, etc.

En función de las variables, podemos tener que cambiar un tejado con sólo 15 años de vida útil mientras nos encontramos con otros de más de 30 años y aún en buen estado. Hay muchos factores que determinan la hora que es necesario cambiar un techo, pero uno por encima de todos es el más claro: la aparición de goteras y humedades y la no intervención a tiempo para pararlas. Cuando esto ocurre, una reparación tardía puede llegar a ser más costosa (e ineficaz) que el cambio completo de la cubierta.

Mantener un tejado estanco es primordial. Al fin y al cabo, es la parte más importante de la casa. Usar los mejores sistemas de imperemabilización es vital si queremos ahorrar tiempo y dinero en el futuro. Como en cualquier producto, hay diferentes materiales a diferentes precios, pero aquí debemos mirar los más efectivos y contrastados en vez de dejarnos llevar por el ahorro de un dinero (que al final tampoco es tan grande como por ejemplo la compra de la última versión de un teléfono móvil o su versión antigua) o soluciones simples que pueden servir los primeros años pero se desgastarán a un paso más grande que otras de mejor calidad y altamente testadas.

Para ayudar con la impermeabilización en puntos críticos del tejado, desde INALFLEX fabricamos las láminas de aluminio flexible impermeabilizante DUROFLEX que se adaptan a cualquier remate singular (canalones, claraboyas, ventanas de tejado, chimeneas, limahoyas, cumbreras, limatesas, etc) gracias a sus formas especialmente diseñadas y materiales con los que son fabricados (aluminio lacado de 130 micras más 50 micras de PET y bultilo auto-adhesivo de 1,2mm).

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