Defectos. Lo barato a veces sale caro.

Butilo despegado, aluminio cuarteado. Este es un ejemplo de una lámina de aluminio que no cumple su función de impermeabilizar la chimenea:

Comprar un producto única y exclusivamente por su precio no es lo más conveniente y una lámina de aluminio «impermeabilizante» no debería estar cuarteada ni despegada de las tejas al cabo de un par de años.

De acuerdo con los documentos de orientación técnica de los edificios elaborados por la Fundación Musaat, «las lesiones y deficiencias que más se dan en la cubierta inclinada corresponden a filtraciones, humedades, y en menor medida, fisuraciones. La entrada de agua en la confluencia con chimeneas suele ser casi siempre de una falta de conocimiento de cómo deben efectuarse estos puntos singulares».

Es tan importante la correcta instalación de este tipo de láminas y seguir siempre sus instrucciones de montaje, como la calidad técnica de la lámina en sí para evitar que una buena instalación acabe siendo totalmente ineficiente por culpa de un aluminio despegado o roto que no evita la entrada de agua.

Con 180 micras de aluminio y PET, 1,2mm de butilo y una forma tridimensional única en el mercado que permite un total engatillamiento mecánico para una mejor y sencilla instalación, Duroflex 3D proporciona la máxima impermeabilización de chimenea.

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